lunes, 10 de septiembre de 2007

Vuelta al "cole"

Un año más llega septiembre y comienza un nuevo curso escolar.

Éste, cargado de polémica ante la aplicación parcial de los nuevos contenidos y materias de la LOE, no se recordará por otros motivos tan interesantes pero menos polémicos, como es el aumento medio de un 5% en los importes de las becas cuyo total, por primera vez, superará los 1.200 millones de euros o como es la reanudación de las negociaciones sobre el futuro Estatuto de la Función Docente cada vez más pulido.

Las rancias estructuras de la jerarquía católica han desviado el foco de atención a un único punto intentando confundirnos: la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Labor en la que se ha visto apoyada sutilmente por el PP, que debe mantener esa bolsa de votos y aprovechar, una vez más, para intentar desgastar día a día el gobierno de Zapatero.

Como este es el país de "donde dije digo, digo Diego", las autoridades religiosas ya no recordarán como en el año 2004 apostillaban que el Estado es quien decide las asignaturas que estudian los alumnos y que no se debe dejar la decisión en manos de los particulares, alumnos o padres cuando ahora abogan por que esos mismos padres impidan a sus hijos estudiar Educación para la Ciudadanía, como defiende el Cardenal Primado de España -D. Antonio Cañizares- quien incluso piensa que esa actitud contribuye al bien común. Claro, que por aquel entonces lo que pretendían era impedir que los alumnos que no estudiasen religión confesional se fuesen a casa.

Conviene recordarles, como bien ha hecho D. Federico Mayor Zaragoza que "aquellas autoridades religiosas que objetan de una formación ciudadana deberían pensar muy bien si imponer credos indiscutibles y dogmáticos es el mejor camino para difundir los mensajes de amor, solidaridad y dignidad humana en los que se basan las religiones, de los que son fundamento, precisamente, los principios esenciales de la educación ciudadana".

Por su parte el PP no rechaza frontalmente la asignatura, pues es imposible denostar una materia cuyo fin es "aprender a convivir", lo que, a fin de cuentas, es una finalidad básica de la educación. Pero sí apoya a los padres que plantean la objeción de conciencia sobre la materia y plantea absurdos problemas de sobrecarga lectiva y desvío de recursos económicos.

En fin, una nueva cruzada está en marcha bajo el signo de la cruz... y nuevamente las gaviotas revolotean a su alrededor.

Salud y buen día.

1 comentario:

Sonia dijo...

Que no que no, que con esta asignatura solo se van a "imponer" valores e ideas como la igualdad o la libertad...desde luego...menudo gobierno este que quiere que nuestros hijos (o hermanos o vecinos) sepan lo que significan estas cosas...

Me pasare por aqui con frecuencia!

Saludos!