Y no me refiero a la nueva campaña para una firma italiana de ropa del controvertido Oliviero Toscani, quien tuvo que abandonar la larga y fructífera relación con Benetton en el año 2000 tras realizar la campaña donde denunciaba la pena de muerte (y es que no es plan de vender menos camisetas en los Estados Unidos). En esta ocasión, es la fotografía de una joven anoréxica desnuda la que está levantando ampollas en un cierto sector que no quiere ver la denuncia que el genio italiano realiza en torno a esta enfermedad actual.
Y es que el escándalo le persigue, pues no hace tanto que la fotografía de un pareja gay con un niño, todos desnudos, ya hizo saltar las alarmas de las mentes calenturientas que quisieron ver allí un alegato de la pedofília. Ahora, vuelven a la carga en su contra, aunque en este caso hasta el Gobierno italiano ha hecho constar su beneplácito.
Pero, como he indicado, no me refiero a Oliviero, ni al señor Aznar que vuelve a campar por Europa visitando (no se sabe en calidad de qué) a influyentes personalidades como por ejemplo al señor Durao Barroso, Presidente de la Comunidad Europea, ni a la salida de tono de Rajoy y sus chalets en el Caribe (qué se puede esperar de este individuo) y mucho menos al saludo en castellano de Bush a Zapatero (hola, ¿Cómo está?) que seguro le enseñó Aznar cuando corrían otros vientos por este país.
Me refiero al innombrable, al martillo de rojos y conversos, al virtuoso de la pluma y las ondas episcopales. Quien si no el fede puede empuñar la espada y a mandoble limpio contra el rey hacerse un hueco en la actualidad diaria desde su columna de El Mundo. ¿Aparecerán ahora las mismas voces que criminalizaron a los que quemaban retratos de los reyes para encausar a este individuo? Yo supongo que no.
Y ya metidos en harina, alguien me puede explicar qué tienen en común Zaplana, Martínez Pujalte, Gómez de Liaño, Manuel Pizarro, Manzano y otros; pues para que nadie piense en otros negocios que pueden ser ciertos, me refiero a que todos asistieron a la presentación de un libro sobre el ex-presidente Suárez de otro “puntal de la patria”, el ¿periodista? Luis Herrero. Basta decir que de los cinco presentadores previstos, tras las críticas de la familia Suárez sobre el libro, sólo acudió uno que además no participó en la presentación. ¿Adivináis, sin embargo, quien fue el maestro de ceremonias?. Pues sí, fue el mismísimo Jiménez Losantos.
Zaplana, Fede, Pizarro, Pujalte…¡menuda alineación!
Salud y buen día
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario